jueves, 4 de febrero de 2010

Economía

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En la década de los ochenta, se llevó a cabo una política
de estabilización y de reformas estructurales auspiciada
por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y
por el Banco Mundial (BM), que dio como resultado la
estabilidad macroeconómica y la liberalización y apertura
de su economía. Así, se ha logrado reducir el índice
de inflación a niveles similares a los de países industriales,
se ha reforzado la posición exterior y se ha
atraído un importante volumen de inversión extranjera
que incluso ha superado los 500 millones de dólares,
cifra promedio registrada desde principios de los años
noventa, especialmente en los años 1997,1999 , 2000
y 2001.
Marruecos fue el mayor receptor de inversiones de
África, inversiones que subieron de 500 millones de dólares en 2002 a 2.300 millones en 2003, debido al programa
de privatizaciones de este país.

Ante el desafío que representa este acuerdo con los
organismos internacionales y la consiguiente creación
de una zona de libre cambio para el año 2012, así como
la progresiva integración en la economía mundial, el Gobierno
marroquí ha puesto en marcha un Programa de
Modernización (Mise à Niveau) de la economía. Se trata
de un programa global, que no afecta sólo al sector industrial,
sino que pretende modernizar las empresas, fomentando
la inversión en tecnología e I+D, así como en
formación de los recursos humanos.

La estructura de la economía se caracteriza por el significativo
peso de la agricultura (20 por 100), la artesanía
(19 por 100), el comercio (12,6 por 100) y el sector
público (11 por 100) en el PIB. En cuanto a la industria,
destacan el sector textil, la industria alimentaría, la industria
química, los componentes eléctricos y electrónicos
(buena parte destinada a la industria del automóvil)
y la construcción. Otros sectores destacados, especialmente
por su enorme importancia en las exportaciones
son el de la minería y el de la pesca. Por otra parte, en
los últimos años el sector servicios se esta desarrollando
aunque de manera lenta. Un ejemplo es el sector turístico,
cuya contribución al PIB supera levemente el 5
por 100, si bien con un estancamiento en el número de
turistas, pese a los esfuerzos de Gobierno y operadores
privados materializados en la construcción de decenas
de nuevos hoteles y en la creación de zonas turísticas.

Turismo

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Marruecos forma parte del «Gran Mediterráneo», primer
destino turístico del mundo, y se encuentra a menos
de tres horas de vuelo de las principales capitales
de Europa, que constituye el primer mercado emisor del
mundo.

El país dispone de una naturaleza y un clima muy diversificados,
que le permiten ofrecer una amplia variedad
de productos turísticos: clima mediterráneo en las
costas, menos templado en el interior del país, fresco y
vigorizante en las montañas del Atlas y desértico en el
sur. Las temperaturas medias se sitúan a lo largo de
todo el año en torno a los 20° C.

A pesar que el destino Marruecos (2,3 millones de visitantes)
ocupa un lugar modesto en el turismo mundial
y sur-mediterráneo (35 millones de visitantes en 2000),
el sector constituye la segunda fuente más importante
de divisas del país, después de la repatriación de los capitales
de los marroquíes residentes en extranjero, pero
antes de las ventas del fosfato y derivados.

En 2003, los ingresos turísticos se han elevado desde
2000 a 29.000 millones de dirhams frente a 22.000 millones
de dirhams en 2000, lo que supone un incremento
del 28,3 por 100. Los ingresos por turismo han contribuido
en un 7 por 100 a la formación del PIB en 2002
(6,1 por 100 en 2000). Los ingresos netos del turismo
han representado, por su parte, un 5 por 100 del PIB. La
participación del turismo en la economía no está limitada
a la hotelería y restauración. En un sentido amplio, el
turismo marroquí podría participar, aproximadamente,
con el 10 por 100 en la formación del PIB marroquí.
Actualmente genera 640.000 empleos directos.

Las llegadas de turistas extranjeros a Marruecos entre
los meses de enero y julio del año 2004 se incrementaron
en un 19 por 100, con respecto al mismo período
del año anterior, según ha confirmado el ministro marroquí
de Turismo.

Cultura Marroquí

marruecos

La cultura marroquí es una mezcla de cultura africana, europea y musulmana. Es una cultura ancestral, pero influida por algunas cuestiones de nuestros días. La mujer no cuenta con muchas libertades en la cultura musulmana, pero poco a poco, con la influencia de occidente, todo esto está cambiando.

Esta es una cultura totalmente distinta a cualquiera que podamos encontrar en Europa. De cualquier forma, la gente no es muy cerrada y si eres una persona respetuosa y de mente abierta no tardarás en hacer amigos con los locales.
Te pueden invitar a comer a casa, si esto ocurre, una cosa que tienes que hacer antes de entrar en una vivienda de marroquíes es quitarte los zapatos. También llevar un obsequio es una costumbre típica en Marruecos.

En la ciudad, la la gente suele traer una especie de pasteles o azúcar como regalos, mientras que en el campo, ellos a menudo traen un pollo vivo como regalo.
Ser invitado a comer a una casa de marroquíes es el mejor paso que se puede dar para conocer su cocina. En Marruecos ellos suelen comer con las manos, esto es normal aquí.

Si comes con las manos, debes hacerlo con la derecha ya que la izquierda es la que se usa en el baño.
Desafortunadamente, la mayoría de los visitantes tienen prohibida su entrada a las mezquitas, un lugar sagrado para los musulmanes en el que sólo pueden entrar musulmanes. En otras partes del mundo, entrar en una mezquita no es un problema, aquí si.

Al margen de las mezquitas, la mayoría de los monumentos pueden ser visitados por los turistas, y la entrada puede ser gratuita.
Marruecos es un país muy religioso y es considerado como el menos arábico de los países árabes. Muchos de sus ciudadanos son de origen bereber.

Gastronomía Marroquí



La Gastronomía de Marruecos es el conjunto de platos e ingredientes que se consumen en el país de Marruecos, esta gastronomía se puede llegar a considerar como una de las más diversas del mundo, esto se puede deber a la interacción que ha llegado a tener con otras culturas externas. La cocina marroquí, con excepción de los platos típicos, hoy en día puede considerarse como una mezcla de gastronomías procedentes de los bereberes, moriscos, Oriente Medio, mediterráneo y Africano.

La cocina marroquí es muy sencilla de realizar tal y como corresponde a las cocinas populares, tiene mucho en común con otras cocinas del magreb pero posee una personalidad propia debido a ser la única de ellas que no ha recibido la influencia de la cocina turca (debido a que el imperio otomano no llegó con sus dominios al territorio del actual Marruecos). Es una cocina familiar: un proverbio marroquí dice: Mâ kainsh el-kalâm cala ettacâm, “donde hay comida, no se habla”. Su rasgo principal es el uso de lo dulce y lo salado, lo que la acerca a las cocinas de extremo oriente. Hoy en día algunos platos marroquíes tienen reminiscencias de la cocina sefardí.

Se trata de una cocina elaborada de forma casera, en la que participan fundamentalmente sólo mujeres (dada), el espacio de la cocina es tradicionalmente en Marruecos un lugar femenino donde los hombres permanecen fuera.1 Las recetas de los platos pasan de madres a hijas por tradición verbal.

martes, 2 de febrero de 2010

Geografía Marroquí



Limita al norte con el mar Maditerráneo, al este y al sureste con Argelia, al sur con la República Saharawi y al oeste con el Océano Atlántico.
El relieve está determinado por sus dos sistemas montañosos: el Rif, que bordea la costa mediterránea desde el río Muluya hasta el estrecho de Gibraltar, y cuyo punto culminante es el monte Tidighine de 2452 mts, y la cordillera del Atlas, que consta de tres macizos montañosos: al sur el Gran Atlas, que alcanza los 4180 mts en el monte Tubkal; el Atlas central, y el Anti- Atlas, que llega hasta la costa atlántica. Al este sobresalen las denominadas Altas Mesetas, con altitudes que alcanzan los 1300 mts. Al sur del Anti-Atlas se inicia el desierto del Sahara.
Los ríos más importantes son el Oum-er-Rbia y el Sebou que desembocan en el Océano Atlántico; y el Muluya, que desemboca en el Mediterráneo.
El clima varía entre el desértico del sur y el mediterraneo del norte, con temperaturas medias que van de los 10º C en enero a los 25º C en julio